LA LIBRE INTERPRETACIÓN DE LA BIBLIA Ofrezco DIEZ MIL DÓLARES al que me muestre dónde está en la Biblia el "Principio fundamental de todos los protestantes". Dr. Jerónimo Domínguez El principio fundamental del protestantismo es la libre interpretación de la Biblia. El protestantismo no cree sino en su interpretación personal de la Biblia, prescindiendo del Magisterio de la Iglesia. La Regla de Fe de los protestantes es la Biblia, nada más que la Biblia, interpretada libremente por cada individuo. Este "Principio Fundamental" es el único que tienen en común todas la iglesias protestantes, y por ello todas "rechazan" al verdadero Papa y se tienen que inventar su "papita", su líder al que siguen: Lutero, White, Calvino, Russell... Como consecuencia de esta Libre Interpretación de la Biblia, han surgido cientos de distintas iglesitas, con distintos credos, con distintos bautismos y eucaristías... Hoy día hay más de 750 iglesias cristianas distintas sólo en los Estados Unidos. Ya el mismo Lutero se quejaba así en 1525: "Existen casi tantas sectas y creencias como cabezas. Éste rechaza el bautismo, aquél la Eucaristía... otros enseñan que Cristo no es Dios. Nadie hay, por lerdo que sea, que no pretenda estar inspirado por el Espíritu Santo y vendernos por profecías lo que no son sino imaginaciones y desvaríos". (Cada cabeza es un falso papita). Este principio fundamental no está en la Biblia, por eso es que yo estoy ofreciendo 10,000 dólares a quien me lo muestre en la Biblia. ¡Qué engaño del diablo! Los protestantes se enorgullecen de creer sólo en la Biblia, ¡y su principio fundamental no está en la Biblia! Más bien, este principio es contra la Biblia: Debéis saber ante todo que ninguna profecía de la Biblia es objeto de interpretación privada (2 Pedro 1:20). Todavía más: Este "Principio Fundamental" ha sido el origen de todas la herejías basadas en falsas interpretaciones de la Biblia. Así nos lo dice la misma Palabra de Dios: En las Epístolas de Pablo hay algunos puntos de difícil inteligencia, que hombres indoctos e inconstantes pervierten, no menos que las demás Escrituras, para su propia perdición ( 2 Pero 3:16). Todavía más: El ANTICRISTO es y será uno de estos. Así lo dice la Biblia: Hijitos, esta es la hora postrera, y como habéis oído que está para llegar el ANTICRISTO, os digo ahora que muchos se han hecho anticristos, por lo cual conocemos que esta es la hora postrera. De nosotros han salido, pero no eran de los nuestros (Juan 2:18). Basados en este Principio, los protestantes tienen a la Biblia como último juez supremo en sus discordias. Sin embargo Jesús no dijo "quien a la Biblia oye, a mi me oye", sino el que a vosotros oye, a mi me oye, y el que a vosotros desecha, a mi me desecha (Lucas 10:16). Quien no escucha a la única Iglesia de Cristo, no escucha a Cristo, y quien rechaza a la Iglesia, rechaza a Cristo, aunque diga que sigue a la Biblia. Tampoco dijo Jesucristo: "acudid a la Biblia en vuestras controversias", sino: Si tu hermano ha pecado contra ti, ve y cógele a solas... Si no te escucha, díselo a la Iglesia. Y si ni a la Iglesia escucha, tenlo por un pagano (Mateo 18:15-17). Y es que la Iglesia es el Juez supremo, no la Biblia. Además, como ya hemos comentado, no ha sido Cristo quien nos ha dado la Biblia, sino la Iglesia; y la Iglesia es la que tiene la primera y última palabra en todo lo relacionado con el cristianismo y con toda correcta interpretación de la Palabra de Dios.